The Wall, análisis ladrillo a ladrillo

Producción Académica para Seminario Debates Contemporáneos Epistemológicos en Ciencias Sociales.(Maestría en Estudios Latinoamericanos, UNCUYO)Imagen

“Entramos en la cultura posmoderna (…), en que las búsquedas innovadoras son legítimas, en que el placer y el estímulo de los sentidos se convierten en valores dominantes de la vida corriente. En este sentido, el posmodernismo aparece como la democratización del hedonismo, la consagración generalizada de lo Nuevo, el triunfo de lo `anti-moral y del antinstitucionalismo´, el fin del divorcio entre los valores de la esfera artística y de lo cotidiano”

(Lipovetsky, G. 2010, 105)

 

  1. 1.      Introducción

El presente trabajo tiene como objetivo relacionar los contenidos de dos unidades del Seminario Debates Epistemológicos Contemporáneos en Ciencias Sociales con los temas presentes en la película The Wall de 1982, dirigida por el realizador británico Alan Parker y basada en el álbum de la banda de rock sinfónico Pink Floyd. Distintas partes del filme servirán para ilustrar conceptos asociados a la llamada  “sociedad  del  conocimiento” y con ella, el exterminio del saber no aplicable. A través del discurso del filme se pueden apreciar otras aristas analizadas en la cátedra que hacen referencia al vacío ideológico en la posmodernidad y la cultura posmoderna desde la mirada de autores como Herbert Marcuse, Theordor Adorno y Max Horkheimer[1], entre otros.

The Wall se sitúa, además,  en un contexto histórico particular que se inicia en la Segunda Guerra Mundial y avanza hacia la llamada Guerra Fría[2], proceso que llevaría como signo el armamiento nuclear a su máxima tensión entre los bloques enfrentados. La trama se sitúa luego en la década de los ´80 y exhibe la ingente crisis de representatividad política como ya hacía notar Jean-François Lyotard en La condición posmoderna “la novedad es que en ese contexto los antiguos polos de atracción constituidos por los Estados-naciones, los partidos, las profesiones, las instituciones y las tradiciones históricas pierden su atracción. Y no parece que deban ser reemplazados, al menos a la escala que les es propia.” (Lyotard, J.F., 1981,16).Con este contexto como marco se desata lo que el propio Lyotard describe como la abolición de los “grandes relatos”, las disoluciones de los lazos sociales y el consecuente paso de las colectividades sociales a una masa atomizada de individuos aislados.

  1. 2.      Industria Cultural

El concepto fue empleado por primera vez en el libro Dialektik der Aufklärung (Dialéctica del Iluminismo) que publicaron Adorno y Horkheimer en Amsterdam, en 1947. La industria cultural implicaba para los autores “la integración deliberada de los consumidores en su más alto nivel” (Adorno, T. 1967,7), donde el consumidor lejos de ser artífice y consciente de su propia práctica se convierte en un mero objeto en la cadena de producción y consumo. Sobre esta idea, no podría definirlo mejor Herbert Marcuse: “el poder sobre el hombre adquirido por esta sociedad se olvida sin cesar gracias a la eficacia y productividad de ésta” (Marcuse, H. 1968, 104). Y este poder, entre otros factores, es el que ha generado, según el autor, al denominado “hombre unidimensional”. En el mismo, la dimensión interior creativa ha sido horadada por la “realidad tecnológica” y el avance de la sociedad de consumo sobre la capacidad crítica del sujeto. Como consecuencia se produce lo que Marcuse denomina como el cierre del universo del discurso, donde se quiebra la dialéctica entre la dimensión creativa y la exterior. En este proceso, los medios de comunicación al servicio de la clase dominante ejercen un rol fundamental. Así, “el modelo de la “administración total” implica la producción de sujetos unidimensionales. El lenguaje creado por ellos (los medios) aboga por la identificación y la unificación, por la promoción sistemática del pensamiento y la acción positiva, por el ataque concertado contra las tradicionales nociones trascendentes” (Marcuse, H. 1968, 115).

De acuerdo a la propuesta del presente trabajo se establece un estrecho vínculo entre este último concepto y el personaje principal de The Wall, Pink (Bob Geldof). Lo que representa esta estrella de rock para un grupo de jóvenes ávidos de consumo se traduce en la reproducción del lenguaje unidimensional, en su carácter más puro. En una escena central del filme Pink divide a su público en medio de un recital, por su “diferencias” -“¿hay algún judío en la sala?, ése de la esquina se ve raro y aquél luce gay”- y los excluye contra la pared. El funcionamiento de la Industria Cultural, justamente, consiste en la eliminación de los rasgos particulares bajo la omnipresente categoría que los unifica. La del mundo que apela al individuo como mero receptor de porciones de sentido predigeridas y unívocas. El discurso del protagonista podría caracterizarse retomando a Marcuse, “este lenguaje habla mediante construcciones que imponen sobre el que lo recibe el significado sesgado y resumido,  el desarrollo bloqueado del contenido, la aceptación de aquello que es ofrecido en la forma en que es ofrecido.” (Marcuse, H. 1968,120)

Volviendo a la película de Parker es interesante resaltar un contrapunto de escenas. Por un lado, imágenes de adolescentes que corren desesperados para “devorar” un poco de su ídolo y por el otro, estruendosos estallidos de bombas y trincheras de guerra. La edición construye una compleja metáfora del sentido marcial de cómo se comporta la sociedad posmoderna para saciar apetitos ávidos de sentido. En palabras de Adorno y Horkheimer

Juicio crítico y competencia son prohibidos como presunción de quien se cree superior a los otros, en una cultura democrática que reparte sus privilegios entre todos. Frente a la tregua ideológica, el conformismo de los consumidores, así como la impudicia de la producción que éstos mantienen en vida, conquista una buena conciencia. Tal conformismo se contenta con la eterna repetición de lo mismo (Horkheimer, M. Adorno, T. 1969, 162).

La imagen del recital se completa con el astro caracterizado como líder político –en constante contrapicado[3]– con tintes alusivos a un régimen fascista. El final de la escena muestra el resultado de la administración total. Sujetos convertidos en objeto, serializados y uniformes que responden ciegamente a las arengas del líder carismático. La puesta en escena  se vuelve evidentemente política e ideológica. Ante un público alienado, un recital de rock, un mitín político, una escuela o un televisor se constituyen en herramientas útiles para la reproducción del statu quo.

Entonces como consignan los autores mencionados ut supra la industria cultural ha conseguido como mayor conquista la trasposición del arte a la esfera del consumo. Y con ésta, la regulación del tiempo libre a tal punto que el entretenimiento (amusement) se convierte en la prolongación del trabajo en el engranaje capitalista. Se transforma así en una “parodia de sí mismo” (Adorno,T. 1993, 55) en donde se garantiza la exclusión de cualquier tipo de esfuerzo intelectual (Horkheimer, M. Adorno, T., 1969). El mandato posmoderno de la urgencia para llenar cualquier espacio vacío se hace visible en la canción “Run like hell” que ordena “Run, run, run. You better run. You better run all day and run all night. And keep your dirty feelings deep inside.” (Corre, corre, corre. Mejor corre. Mejor corre todo el día y corre toda la noche)

“And I’ve got a strong urge to fly.

But I’ve got nowhere to fly to.”

“Nobody home”, The Wall

2.1.Alienación

Escena nº 1: La cámara recorre un brazo largo que finaliza en la imagen de una muñeca con un reloj de Mickey Mouse. El plano detalle se dirige a unos dedos que sostienen un cigarrillo consumido de ceniza, consumido de tiempo que pasó. El tic-tac del tiempo transcurrido resuena implacable y se pierde en un primer plano de la mirada perdida de Pink.

Escena nº 2: Pink mira televisión y el plano se agranda para dejar la imagen estática del hombre sentado inerte frente a la pantalla cada vez más diminuto en una esquina.

Escena nº3: Pink arma un collage tirado sobre el piso con desechos de consumo, productos de la industria cultural, discos, alcohol, cajas de cigarrillos y el aparato de TV funciona de armario ad hoc de donde extrae latas vacías de Coca-Cola. Probablemente se compendian en la imagen muchos productos simbólicos que promueven la evasión y someten a los individuos a los patrones del consumo capitalista.

Sólo por elegir tres momentos que resumen muchas de las imágenes a lo largo de la obra y que explican uno de los rasgos que analiza Marcuse sobre la civilización industrial avanzada: “el carácter racional de su irracionalidad”. La habilidad de transformar lo superfluo en necesario y el confort en ley suprema, en palabras del autor

el grado en que esta civilización transforma el mundo-objeto en extensión de la mente y el cuerpo del hombre hace cuestionable hasta la noción misma de alienación. La gente se reconoce en sus mercancías; encuentra su alma en su automóvil, en su aparato de alta fidelidad, su casa, su equipo de cocina. El mecanismo que une el individuo a su sociedad ha cambiado, y el control social se ha incrustado en las nuevas necesidades que ha producido (Marcuse, Herbert. 1968, 39).

El concepto no podría tener mejor correlato audiovisual que en la canción  “Empty Spaces”[4]. Una serie de rascacielos proliferan uno a uno para dejarle “espacio” en la pantalla a autos lujosos, electrodomésticos, y un sinfín de productos que emergen de un muro. Pink se pregunta entonces con qué “llenar” su pared. Y la pared empieza a destruir todo a su paso, hasta una iglesia. La iglesia allí, es tal vez un símbolo de uno de los signos de época de “relajo” moral, característico de la posmodernidad, en comparación a décadas anteriores. O tal vez cabe recordar a Friedrich Nietzsche y sus reflexiones sobre la moral judeo-cristiana, “Dios ha muerto. Dios sigue muerto. Y nosotros lo hemos matado. ¿Cómo podríamos reconfortarnos, los asesinos de todos los asesinos? El más santo y el más poderoso que el mundo ha poseído se ha desangrado bajo nuestros cuchillos: ¿quién limpiará esta sangre de nosotros?”  (“La gaya ciencia”, sección 125).

Aún a riesgo de parecer apocalípticos, hay que señalar que por momentos Pink parece sentirse cómodo en su realidad adormecida. A través de “Confortably numb” se encuentra una metáfora muy descriptiva del ser-fuera-de-sí que logra el sistema descripto y tal vez lo más complicado sea vislumbrar un camino de superación, ya que como apunta Marcuse

La realidad constituye un estadio más avanzado de la alienación. Ésta se ha vuelto enteramente objetiva; el sujeto alienado es devorado por su existencia alienada. Hay una sola dimensión que está por todas partes y en todas las formas. Los logros del progreso desafían tanto la denuncia como la justificación ideológica; ante su tribunal, la «falsa conciencia» de  su racionalidad se convierte en la verdadera conciencia (Marcuse, H. 1968, 41).

La última cita se resume con la imagen del ícono de rock arrastrado por personal de seguridad –luego de recibir una pequeña dosis de droga para reanimación-. Su cuerpo empieza a ser invadido por gusanos y Pink termina por despedazar su propio rostro en un grito sordo de angustia desesperada.

“Si la teoría «tradicional» siempre está bajo la amenaza de ser incorporada a la programación del todo social como un simple útil de optimización de las actuaciones de ese último, es porque su deseo de una verdad unitaria y totalizadora se presta a la práctica unitaria y totalizante de los gerentes del sistema. La teoría «crítica», dado que se apoya en un dualismo de principio y desconfía de síntesis y reconciliaciones, debe de estar en disposición de escapar a ese destino.”

Lyotard, J.1981, 15.

2.2.Pragmatización del conocimiento

Escuela británica y situación de clase. Un profesor reprime y descalifica como “basura” los poemas de un Pink-niño y le pide que vuelva al trabajo, que emprenda una tarea “útil”. Una escena que pudo haberse repetido en miles de escuelas y con millones de pequeños en el mundo. Más aún si se parte de la concepción del conocimiento entendido como valor en tanto y en cuanto sea aplicable para generar productividad en el plano económico. Ya lo dejaban en claro documentos como El conocimiento: eje de  la transformación productiva con equidad de la CEPAL cuando afirmaba que “es importante que los efectos del aprendizaje abarquen una amplia gama de bienes. Si no es así, simplemente refuerzan los patrones de producción existentes, lo que dificulta la introducción de nuevos bienes y la eliminación los tradicionales” (CEPAL-UNESCO.1992, 101). En efecto, los mercados pueden poner en circulación “nuevos bienes para los que apenas existe una demanda o, a la inversa, pueden estimular la demanda de bienes cuyas características todavía no están claras. En los mercados dinámicos, la oferta y la demanda se articulan mutuamente entre sí. El conocimiento juega un papel crucial en muchos mercados dinámicos” (Gibbons, M. 1997, 25). Esta última afirmación, sin embargo, bajo ningún concepto implica la valorización del conocimiento por el conocimiento mismo, sino por lo que éste pueda producir, tal como explica Roberto Follari: “el capital económico sigue siendo  el  capital  económico,  la  función  del  saber  se  limita  a  operar  a  su  servicio. El conocimiento no es el nuevo capital económico, sino que colabora a generarlo” (Follari, R. 2005, 2). Es decir, conocimiento y cultura se convierten en mercancías y como es propio de éstas, se fetichizan.

Asimismo,  desde esta perspectiva teórica se entiende que la producción de conocimiento –dentro del modo de acumulación capitalista –  puede y debe colaborar con el progreso técnico y el sistema económico a través de la generación de capital humano. Es que, de acuerdo al documento de la CEPAL citado con anterioridad, “la teoría del capital humano se centra en el hecho de que la distribución que un individuo hace de su tiempo entre varias actividades en el presente influye en su productividad en el futuro” (CEPAL-UNESCO.1992, 99). En este punto es interesante volver a traer el concepto “tiempo libre” de Adorno, puesto que de acuerdo al uso productivo que se realice de ese tiempo libre dependerá el “éxito individual” en el futuro.

Para retomar el análisis de la película de Parker, una de las canciones emblemáticas y más reconocidas es justamente la que se relaciona con la escuela como institución socializadora y “tipficadora” de la sociedad:

“We don´t need no education

We don´t need no thought control

No dark sarcasm in the classroom

Teachers leave them kids alone

Hey! Teachers! Leave them kids alone!

All in all it’s just another brick in the wall.

All in all you’re just another brick in the wall”.

“Another Brick in the wall”, Parte II.The Wall

 

La escena muestra una fila militar de niños marchando hacia una máquina picadora de carne. La misma es tal vez otra de las metáforas más interesantes para resaltar del filme. Las caras inexpresivas y por ende, homogeneizadas, se suceden en una especie de laberinto, con un reloj gigante en lo alto, en alusión a los que se usaban para controlar la jornada de los proletarios en las fábricas. El muro que se ve de fondo precisa de una producción constante, estandarizada y sin fisuras, ya que después de todo, como indica el estribillo “all in all you are just another brick in the Wall”.

Las instituciones educativas cumplen la función de apuntalar el pensamiento pragmatizado con un fin muy preciso. En otras palabras “el pensamiento ciegamente pragmatizado pierde su carácter de superación (…), y por lo tanto también su relación con la verdad. En la misteriosa actitud de las masas técnicamente educadas para caer bajo cualquier despotismo” (Horkheimer, M. Adorno, T. 1969, 10).  Bajo este esquema la razón instrumental convierte a la cultura y a casi todos los elementos que rodean al hombre en una mercancía.

Al abandonar su autonomía, la razón se ha convertido en instrumento. En el aspecto formalista de la razón subjetiva, tal como lo destaca el positivismo, se ve acentuada su falta de relación con un contenido objetivo; en su aspecto instrumental, tal como lo destaca el pragmatismo, se ve acentuada su capitulación ante contenidos heterónomos. La razón aparece totalmente sujeta al proceso social (Horkheimer, M. 1973, 32).

Por eso, como apunta Follari, desde que entramos a la modernidad asistimos a una de las sociedades más opuestas al verdadero conocimiento  de  la que se tenga registro, puesto que se  “limita  lo aceptable  a  lo  útil” (Follari, R. 2005, 3).

Finalmente, un símbolo que puede ilustrar esta idea es la de los martillos cruzados. En la película es la herramienta que mueve la máquina pica-niños y aparece también en los recitales de Pink como signo de poder y opresión hacia el público. La pieza contiene en sí misma una función, pero su uso no es carente de ideología ya que puede utilizarse para construir o en su defecto, para todo lo contrario. Más aún, la mejor arma que ha creado la razón instrumental ha sido la negación misma de su propia función y así, como explica Horkheimer “el pensar en sí tiende a ser reemplazado por ideas estereotipadas. Éstas, por un lado, son tratadas como instrumentos puramente utilitarios que se toman o se dejan en su oportunidad y, por otro, se las trata como objetos de devoción fanática” (Horkheimer, M. 1973, 66).

  1. 3.      Conclusión

            La elección de la película se basó en la densidad de los contenidos que ofrece y la posibilidad de enmarcarlos conceptualmente dentro de algunos de los temas desarrollados durante el Seminario. The Wall es rica en metáforas y refleja en imágenes el funcionamiento de la sociedad que se analiza desde la Teoría Crítica. Desde este marco teórico, se citó especialmente a Herbert Marcuse y su descripción del hombre unidimensional, ya que el protagonista del filme encierra en sí mismo casi todas las características que aluden al concepto. Un individuo inserto en un engranaje, en el que ha dejado de tomar las decisiones activamente para aceptar el menú de “múltiples” opciones –“got thirteen channels of shit on the t.v. to choose from”- que satisfacen su demanda. Un armado estructural que deja pocos espacios a la contemplación y que ubica la satisfacción inmediata como respuesta a cualquier anhelo-búsqueda de sentido.

Claro que existen mecanismos por los que este proceso se realiza de manera exitosa. No es casual que la razón se convierta en una herramienta más y se encuentre desprovista de una conexión real con los fines que la motivan. En el presente trabajo se recurrió a Max Horkheimer para aplicar el funcionamiento de la razón instrumental al análisis de la obra. Varios elementos se presentan teñidos por la lógica de la racionalidad más pura en el sentido de “sé razonable” lo que implica, en última instancia, adaptarse a las normas sin las que “no pueden vivir ni el individuo ni el todo (…). La razón se realiza a sí misma cuando niega su propia condición absoluta —razón con un sentido enfático— y se considera como mero instrumento” (Horkheimer, M. 1973, 7).

Desde la lógica descripta la escuela como institución ideológica fundamental aparece como un elemento que coadyuva en la formación de niños acríticos, adolescentes unidimensionales y futuros adultos alienados. El conocimiento deja de convertirse en un espacio de desarrollo intelectual, ya que el sistema requiere que cumpla funciones específicas y reproduzca cierto tipo de condicionamientos estructurales, es decir que se vuelva estipulado, predecible y controlable.

El final del filme pareciera mostrar un halo de esperanza puesto en las generaciones futuras. Con esa intención muestra niños tratando de recomponer cierto “orden” luego de la explosión del muro. Hay que considerar que si esos mismos infantes siguen inmersos en el mismo sistema, poco podrán escapar al mandato-régimen social impuesto. Teniendo en cuenta este factor cobra vital importancia el aporte que puedan hacer los intelectuales en la tarea, no sólo de analizar críticamente y señalar contradicciones, sino de proponer caminos paralelos y superadores. Carlos Reynoso hace un aporte crítico interesante y comenta que mientras el capital trasnacional se extendía a lo largo y ancho del mundo, corrientes de pensamiento –como las posmodernas o los Estudios Culturales- hacían foco en micro-hipótesis, mini-explicaciones desechando las “macroteorías reductivas”. Sin dudas, la tensión entre lo macro y lo micro, entre la determinación en “ultima instancia” de la base económica y la “autonomía relativa” de la superestructura ideológico política, ha puesto en escena grandes discusiones teóricas de diversas líneas de pensamiento. Tal vez el desafío se plantee en vislumbrar un enfoque en el que ambas tendencias se problematicen y den lugar a un paradigma superador.

Después de todo, sería una digna batalla colectiva recusar la alienación reinante, despragmatizar el conocimiento y escapar de los envases predeterminados para dejar de ser otro ladrillo en la pared.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. 4.      Anexos

“Empty spaces”

What shall we use to fill
the empty spaces
where waves of hunger roar?
Shall we set out across the sea of faces
in search of more and more applause?
Shall we buy a new guitar?
Shall we drive a more powerful car?
Shall we work straight through the night?
Shall we get into fights?
Leave the lights on?
Drop bombs?
Do tours of the east?
Contract diseases?
bury bones?
Break up homes?
Send flowers by phone?
Take to drink?
Go to shrinks?
Give up meat?
Rarely sleep?
Keep people as pets?
Train dogs?
Race rats?
Fill the attic with cash?
Bury treasure?
Store up leisure?
But never relax at all
with our backs to the wall

¿Qué vamos a usar para llenar
los espacios vacíos
donde olas de hambre rugen?
¿Atravesaremos este mar de rostros
en busca de más y más aplausos?
¿Compraremos una nueva guitarra?
¿Conduciremos un coche más potente?
¿Trabajaremos a lo largo de toda la noche?
¿Nos embarcaremos en luchas?
¿Dejaremos las luces encendidas?
¿Lanzaremos bombas?
¿Haremos giras por el este?
¿Contraeremos males?
¿Enterraremos huesos?
¿Romperemos hogares?
¿Enviaremos flores por teléfono?
¿Nos tiraremos a la bebida?
¿Nos quedaremos encogidos?
¿Dejaremos la carne?
¿Apenas dormiremos?
¿Tendremos personas por mascotas?
¿Amaestraremos perros?
¿Correremos como ratas?
¿Llenaremos el ático do dinero?
¿Enterraremos tesoros?
¿Almacenaremos ocio?
Pero nunca descansaremos
con nuestras espaldas contra el muro

 

 


One of my turns

Day after day, love turns grey

Like the skin of a dying man

Night after night, we pretend it’s all right

But I have grown older and

You have grown colder and

Nothing is very much fun any more.

And I can feel one of my turns coming on.

I feel cold as razor blade

Tight as a tourniquet

Dry as a funeral drum,

Run to the bedroom, in the suitcase on the left

You’ll find my favourite axe

Don’t look so frightened

This is just a passing phase

Just one of my bad days

Would you like to watch T. V.?

Or get between the sheets?

Or contemplate the silent freeway?

Would you like something to eat?

Would you like to learn to fly?

Would you like to see me try?

Would you like to call the cops?

Do you think it’s time I stoppedd?

Why are you running away?

Nobody Home

I´ve got a little black book

with my poems in.

Got a bag with a

toothbrush and a comb in.

When im a good dog, they sometimes

throw me a bone in.

I got elastic bands

keepin my shoes on.

Got those swollen hand blues.

Got thirteen channels of shit

on the t.v. to choose from.

I´ve got electric light.

And ive got second sight.

And amazing powers of observation.

And that is how i know

when i try to get through

on the telephone to you

there´ll be nobody home.

I´ve got the obligatory hendrix perm.

And the inevitable pinhole burns

all down the front of my favorite satin shirt.

I´ve got nicotine stains on my fingers.

I´ve got a silver spoon on a chain.

I´ve got a grand piano to

prop up my mortal remains.

I´ve got wild staring eyes.

And I´ve got a strong urge to fly.

But i got nowhere to fly to.

Ooooh, babe when i pick up the phone

there´s still nobody home

I´ve got a pair of gohills boots

and i`ve got fading roots.

 

Confortably Numb

Hello, is there anybody in there?

Just nod if you can hear me.

Is there anyone home?

Come on, now, I hear you’re feeling down.

Well I can ease your pain

And get you on your feet again.

Relax, I’ll need some information first.

Just the basic facts.

Can you show me where it hurts?

There is no pain you are receding.

A distant ship, smoke on the horizon.

You are only coming through in waves.

Your lips move but I can’t hear what you’re saying.

When I was a child I had a fever

My hands felt just like two balloons.

Now I’ve got that feeling once again

I can’t explain, you would not understand

This is not how I am.

I have become comfortably numb.

Ok, just a little pinprick.

There’ll be no more…aaaaaaaaah!

But you may feel a little sick.

Can you stand up?

I do believe it’s working, good.

That’ll keep you going through the show

Come on it’s time to go.

There is no pain you are receding.

A distant ship, smoke on the horizon.

You are only coming through in waves.

Your lips move but I can’t hear what you’re saying.

When I was a child I caught a fleeting glimpse

Out of the corner of my eye.

I turned to look but it was gone

I cannot put my finger on it now

The child is grown, the dream is gone.

I have become comfortably numb.

 

 


 

  1. 5.      Bibliografía

Adorno, Theodor. 1967. La industria cultural. Publicado en Morin, Edgar y Theodor Adorno. La industria  cultural, Buenos Aires: Galerna (pp. 7‐20).

Adorno, Theodor. 1993. Consignas. Buenos Aires: Ed. Amorrurtu.

CEPAL-UNESCO. 1992. El conocimiento: eje de  la transformación productiva con equidad. Santiago de Chile. (pp. 93- 112)

Follari Roberto. 2005.  Modificaciones  epistemológicas actuales, oferta educativa y organización curricular. Mendoza: Mimeo.

Gibbons Michael. 1997.  La  nueva  producción  del  conocimiento. Barcelona: Pomares-Corregidor (pp. 7 -31).

Horkheimer Max. 1973. Crítica de la razón instrumental. Buenos Aires: Editorial SUR.

Lyotard Jean Francois. 1981. La condizione postmoderna. Feltrinelli, Milano. (pp. 9-37).

Lipovetsky Gilles. 2010. La era del vacío. Barcelona: Anagrama, 9ª edición.

Marcuse Herbert. 1968. El hombre unidimensional. México: Joaquín Mortiz (pp. 104 -139).

Reynoso Carlos. 2000. Auge  y  decadencia  de  los  estudios  culturales. Barcelona: Gedisa (pp.  165 -189).


[1] Referentes de la Escuela de Frankfurt. Surgió en Alemania, en el período de entre-guerras, en 1924. La misma, de base marxista e influenciada por la escuela psicoanalítica, se propuso analizar el lugar de la razón, la cultura y el individuo en las sociedades de posguerra, campos de estudio a los que el marxismo clásico había prestado poca atención por considerarlos meros epifenómenos superestructurales.

[2] Se caracterizó por el enfrentamiento ideológico desde 1945 hasta aproximadamente la caída de la URSS (entre 1989 con la ruptura del Muro de Berlín y 1991 con el golpe de Estado en la URSS), entre dos bloques geopolíticos occidental-capitalista con Estados Unidos como líder, y oriental-comunista dominado por la Unión Soviética.

[3] En cinematografía la técnica se aplica tomando la imagen desde abajo hacia arriba y psicológicamente induce a elevar el elemento en toma como preponderante, fuerte e irrefutable.

[4] Ver letra completa en Anexo.

“CFK no es populista”

Publicada en http://www.elsolonline.com

El historiador, investigador del Conicet, especialista en América latina y docente de la Maestría de Estudios Latinoamericanos de la Universidad Nacional de Cuyo, Waldo Ansaldi, repasa agudamente la actualidad regional. También reflexiona sobre la política nacional. Una mirada lúcida y necesaria.

02 de Julio de 2012 08:02

Por: Morena Esquivel (Especial)

A poco de publicar América Latina. La construcción del orden, junto con Verónica Giordano, el investigador del Conicet y doctor en Historia Waldo Ansaldi analiza el ingreso de Venezuela al Mercosur, el rol político de la Unasur en la región, cómo afecta al Gobierno nacional la disputa con Hugo Moyano, el populismo en Latinoamérica y el clima político-económico actual.

¿Cómo analiza la relación económico- política entre los países? ¿La incorporación de Venezuela cómo impactará?

Arroja algunos resultados significativos. La incorporación de Venezuela venía siendo largamente demorada por el Senado paraguayo, que no hacía la ratificación exigida. Se incorpora a la región un socio con potencial económico y con política interior y exterior que se alinea en la idea de fortalecer los mecanismos de defensa de los intereses regionales en un contexto de crisis en el centro del sistema capitalista, especialmente, en la Unión Europea.

Es posible que se le dé algún impulso a alguno de los proyectos de integración más interesantes, como el banco del sur, el megaoleoducto o un flujo que permita pensar en la perspectiva de constituir una unión de empresas petroleras de la envergadura de Petrobras o Petróleos de Venezuela, Sociedad Anónima (PDVSA).

Habrá que ver qué ocurre con la recuperación de YPF que, sin dudas, puede convertirse en un elemento más que importante para atender los desafíos de la región y, sobre todo, de América del Sur, de cara a los problemas que se están generando por la disminución de los recursos petrolíferos para atender las necesidades crecientes de la economía.

Desde este punto de vista, es posible que el Mercosur tenga condiciones de revitalización necesarias dentro de una institución que tiene una historia errática. Esto no hay que desaprovecharlo, sobre todo si se articula con la Unasur.

¿La experiencia de la Unasur como “garante de la democracia” es una práctica un tanto sui géneris en la región? Digo, pensando en Ecuador, Honduras, Paraguay…

Sí, es un dato nuevo. Más allá de los juicios que nos merezcan las democracias existentes y los gobiernos a cargo de ellas, el hecho de que, por primera vez, se articulen mecanismos supranacionales de defensa de un determinado tipo de ejercicio del poder es celebrable, pese a que no garantiza automáticamente que la democracia pueda ser efectivamente defendida.

Lo que ocurrió antes en Honduras –aunque no sea miembro de la Unasur– y ahora en Paraguay es una señal de alerta, pues se trata de acciones ante hechos consumados. Es bien diferente de lo que pasó en Ecuador y Bolivia, porque ahí se actuó antes y, en consecuencia, la posibilidad de influir sobre los respectivos procesos fue mucho mayor.

¿A qué sectores beneficia la destitución de Fernando Lugo en Paraguay?

Eso es casi de manual. En primer lugar, a grandes grupos propietarios de tierra, grandes latifundistas, empresas trasnacionales dedicadas a la producción de las minas de aluminio y de semillas transgénicas, en especial, ya que precisan expulsar a los ocupantes de las tierras para su cultivo.

Paraguay tiene una larga historia de cultivos de soja, de hecho, ya desde los 70 comenzó un proceso productivo en esa dirección. Lugo planteó una reforma agraria que no tuvo la fuerza suficiente ni el grado de organización social-política para acompañar un proyecto que, está claro, hiere intereses consolidados.

Retomando el tema del rumbo económico, este nuevo proceso de carácter proteccionista y de sustitución de importaciones genera tanto loas como críticas. De hecho, la oposición dice que están “enfriando” la economía. ¿Usted qué mirada tiene?

Los países capitalistas desarrollados adquirieron ese carácter luego de generar durante mucho tiempo políticas proteccionistas. Aún hoy impiden el libre ingreso de mercaderías producidas por terceros. No nos engañemos, la idea de combatir las políticas proteccionistas con argumentos de que nos aíslan del mundo o se “enfría” la economía esconden la verdad del problema.

El proteccionismo fue históricamente un modo artificial de crear fabricantes. Por ejemplo, Inglaterra abandona el proteccionismo cuando puede convertirse en primera potencia mundial. Entonces sí se abre el libre-cambio, el librecomercio y todos los floripondios.

¿Por qué el término populismo tiene connotación negativa o, como se suele decir, “mala prensa”?

Porque fue utilizado para caracterizar negativamente a regímenes políticos que tenían un alto grado de capacidad de movilización de las clases populares y desde allí interpelaban a las tradicionales por vía del Estado para redistribuir el ingreso, mejorar las condiciones de vida, fomentar una política de industrialización con cierto contenido nacionalista.

Lejos de lograr una trasformación revolucionaria de la sociedad, lo curioso es que estas políticas tendían, en el mediano y el largo plazo, a mantenerlas en el contexto de economías y sociedades capitalistas. Pero da cuenta de cómo los sectores que concentran poder económico-político se “fastidian” cuando un gobierno intenta políticas de transformación que, en el fondo, no afectan de manera sustancial sus intereses. El término tachaba de forma despectiva a los gobiernos de “socializantes” o “comunistoides”.

¿Se puede calificar como populista la gestión de Cristina Kirchner ?

No es populista, ni siquiera como modo populista de hacer política. Creo que el único es Hugo Chávez, ya que tiene toda la “puesta en escena” típica de las políticas populistas. Para hacerlo más explícito, el populismo se dio en una coyuntura histórica en la que fue posible establecer una alianza entre la burguesía industrial nacional y la clase obrera industrial urbana.

Hoy, esa burguesía industrial ya no existe en ningún lado, y donde la hay no tiene intención de establecer una alianza estratégica. Hay algunas formas o expresiones en Brasil y Argentina, sobre todo en política social destinada a redistribuir, que son características del populismo.

Pero si toda política de distribución de los ingresos en favor de los sectores menos beneficiados es populismo, entonces cualquier política lo es. Yo no creo que sea así: el populismo fue. Y probablemente sea irrepetible, porque las condiciones socio-histórico-estructurales que lo hicieron posible ya no están.

En cuanto a la política vernácula ¿cómo analiza este momento de la relación entre Cristina y Moyano?

No se pelean, se están reproduciendo, habría dicho el General. Es un elemento más de una coyuntura que vive Argentina, en el que comienza a verse una puja por posiciones de poder, cuyo impacto y efecto en la sociedad no podemos mensurar todavía. Moyano hace algunas reivindicaciones que comparte buena parte del movimiento obrero. La idea de imposición de un Impuesto a las Ganancias sobre el salario es una barbaridad.

En economías capitalistas, los ingresos son tres: la renta de los terratenientes, la ganancia de los capitalistas y el salario de los trabajadores. Considerar que el salario –aún alto– es equivalente a ganancia es un error. Habría que sincerar, porque las palabras tienen un significado y no conviene cambiarlo.

Llamar ganancia al salario es una aberración en cualquier teoría económica, desde Adam Smith en adelante. Hay que discutir si el salario puede ser objeto de una carga impositiva o tributaria y puesto a nivel equivalente al de la renta de los terratenientes o la ganancia de los capitalistas, y está claro que no es equiparable.

Me parece que, más allá de la legitimidad del reclamo, no le va a resultar muy productivo a Moyano, pues la sociedad argentina está muy cargada de prejuicio hacia ciertos sectores. Él reúne el estereotipo de aquello que buena parte de la sociedad, sobre todo la clase media, mira despectivamente. Para colmo es morocho, mal hablado.

Alienta el gorilismo, digamos.

Sí, claro. Y lo ensalzan porque no hay otra figura de la oposición que pueda concitar un apoyo que confronte con el liderazgo de Cristina.

Da la sensación de que estamos en un momento político absolutamente maniqueo, en el que te parás en la vereda K o en la de enfrente. ¿Esto puede jugarle en contra al Gobierno en algún momento? ¿Se puede enriquecer el debate?

Totalmente, y creo que ya le ocasiona problemas. Y uno de los puntos más interesantes es que esta polarización termina generando el desplazamiento de la política. La lógica se desplaza, porque, efectivamente, eres K o anti K y en medio de estos espacios polares ¿no hay una situación intermedia?, ¿no hay una gama de grises? Allí es, justamente, donde la política dirime las diferencias.

Hay un momento de viraje muy significativo cuando Kirchner abandona el proyecto de la transversalidad y se apoya en lo que muchos llamaron el “pejotismo”, la burocracia sindical. De hecho, el encumbramiento de Moyano deviene de una política permisiva que comienza con Néstor.

Ahora, claro, este es el resultado. Probablemente no se mensuró la capacidad de reacción que podía tener un dirigente sindical, y eso es leer mal la historia del movimiento obrero argentino y su relación con el peronismo. Moyano no es el primer líder sindical que, autodefiniéndose peronista, se planta frente a un gobierno del mismo signo político. Lo cuestionaron al propio Perón, cómo no van a plantarse frente a Néstor o a Cristina.