Trailer: http://www.youtube.com/watch?v=OLLbzJC_mp4
“La vida es un cuento narrado por un idiota, lleno de sonido y furia que nada significa”. La idea se desprende de un verso de Macbeth, del inefable William Shakespeare. Y la idea la toma Woody Allen, uno de los mejores story-tellers del cine contemporáneo, para armar la trama de You will meet a tall dark stranger (Conocerás al hombre de tus sueños).
Con un puñado de actores excelentes, un narrador (muy allenesco) y un guión plagado de perlitas por línea Allen logra lo que consigue casi siempre en sus películas: contar una historia de la mejor forma posible. Luego estarán los que critiquen la solidez en contenidos, los lugares comunes y los finales esperables. Es que tal vez, a fin de cuentas, Shakespeare no estaba tan confundido y su definición de la vida bien puede aplicarse al cine. Y no estoy tratando a Woody de idiota. Dios me libre. Lo que trato de decir es que cada uno cree lo que necesita creer. Todos compramos eso que nuestra conciencia anhela conseguir y garantizar un poquito de paz mental. Porque si nada tiene correlación, nada adquiere significado especial y la conexión con este mundo o con la gente empieza a ¿perder? Sentido.
En este aspecto es maravillosa You will meet a tall dark stranger. Dos matrimonios muy diferentes llegan a la separación por diversas causas y finalmente la pareja que se reúne tiene poco de coherente en común. La vida nos pierde constantemente con su sonido y su furia. En el medio, la búsqueda de los significados que llenen ese vacío primigenio hace que las distancias crezcan y Woody sabe pintar distancias como Picasso hizo al Guernica, caótica y maravillosamente bien.
No voy a ahondar en el argumento porque bien puedo recomendar esta obra para los amantes de las historias simples, y para los convencidos de que las casualidades pueden ser sólo eso: casuales.
